Ever Cubilla, chef de Espai Kru y Rías de Galicia, dando instrucciones desde la barra abierta, la ONU, donde faenan chefs de varias nacionalidades. |
Los cortes, en una vitrina, preparados para los sashimis, lingotes del mar. |
Dos de las tres ostras: con salsa ponzu y huevas de salmón y con cebiche. Falta la que me arrebató: el molusco chapoteando en caldo gallego. |
La navaja de las Cíes con vinagreta de mostaza y agua de jengibre. Cortante. |
Escupiña de las Rías Baixas con jugo de ramalo de mar: buceo sin escafandra. |
Así era el salmonete XL, estamos en temporada, de octubre a marzo. Y así se quedó: |
En cebiche, una virguería, arte, atrevimiento, talento, y gracia en el aliño. Uno de los platos del año. Cuando habló, me dijo: "Estoy frío". |
Tartar de toro y pez limón. Vajilla pétrea para la carne marmorizada. |
Pulpo con kimchi. Cuando Galicia se encuentra con Corea. Sustituyendo al pimentón, el kimchi. |
Rodaballo frito: te coronas con las espinas. All comestible. El sueño (peligroso) de los ictiófagos. La vajilla en la boca. |
Raudo, el Nuevo Primitivo tiene que ir, con taparrabos de gala, a Espai Kru.
De la crónica visual a la escrita:
http://rdp.elperiodico.com/restaurante/espai-kru